Carolina Pinheiro, presidenta de la AMDD, y CEO de Inbrax.
Los datos nunca fueron solamente números; siempre fueron personas.
Cada clic, cada formulario, cada interacción digital es la huella de alguien que confió su información en nosotros. Durante demasiado tiempo, la industria del marketing y la comunicación trató esa huella como un recurso, no como una responsabilidad.
Hoy ese tiempo se acaba.
La irrupción de la inteligencia artificial ha transformado radicalmente la forma en que las organizaciones recopilan, procesan y usan los datos. Lo que antes era un sesgo humano que afectaba a algunos, hoy es un algoritmo que opera a escala masiva, con apariencia de objetividad y sin rostro visible.
La IA amplificó nuestra capacidad de comunicar, pero también nuestra capacidad de excluir, invisibilizar y reducir a las personas a una categoría. Y con ella, toda la arquitectura del ecosistema digital (como, por ejemplo, el retail media, los creators, la automatización del marketing, las plataformas de datos), enfrenta las mismas preguntas que ya no podemos postergar.
Chile no está al margen de este debate. El 1 de diciembre de 2026 entra en vigencia la Ley Nº 21.719, que moderniza íntegramente nuestro marco de protección de datos personales, crea la Agencia de Protección de Datos con poder real de fiscalización y, por primera vez en nuestra historia legal, otorga a las personas el derecho a impugnar decisiones tomadas por algoritmos. Estamos frente a un cambio de paradigma.
La AMDD está decidida a ser protagonista de ese cambio, no espectadora.
Este gremio somos todas las personas que lo construyen: directores, presidentes de comités, gerencia general, ejecutivos y socios. Y la visión que nos convoca es compartida: convertirnos en el espacio de pensamiento, intercambio y acción que nuestra industria necesita, no solo para procesar el presente, sino para ayudar a dar forma al futuro. Un futuro donde el marketing digital no es una disciplina separada, sino la suma de tecnología, creatividad, datos, inteligencia artificial, regulación, talento y economía digital. Todo junto, todo en movimiento.
En esta nueva etapa, la AMDD tiene una oportunidad que no queremos dejar pasar: ser el lugar donde Chile conversa sobre el presente y el futuro de la economía digital. Eso requiere una mirada más amplia, una estructura más ágil y una comunidad más diversa. Estamos trabajando en ello.
Porque lo que está en juego no es solamente la gestión ética de los datos. Es la gestión ética de un ecosistema digital del que el marketing ya es inseparable. Es el tipo de industria que queremos ser.
Eso lo construimos juntos. El momento es ahora.




