La eficiencia en logística no depende únicamente de infraestructura o planificación. En la práctica, uno de los mayores desafíos sigue siendo la comunicación en tiempo real con quienes ejecutan la operación: los conductores.
Este fue el eje del reciente encuentro organizado por Empresas Jordan, donde líderes de logística y operaciones se reunieron para abordar un problema transversal en centros de distribución, patios y puertos: la falta de comunicación efectiva, trazable y oportuna en procesos críticos como la carga, descarga y coordinación de flotas.
Más allá de la tecnología, la conversación se centró en cómo reducir fricciones operativas y mejorar la coordinación a través de herramientas que se integren de forma natural a la operación.
En este contexto, el uso de canales como WhatsApp, junto con automatización e inteligencia aplicada, está marcando un cambio relevante: pasar de comunicaciones reactivas a procesos orquestados y medibles.
Un punto destacado del encuentro fue el caso presentado por Puerto San Antonio, principal puerto de la macrozona central, donde, a través de la solución AntonIA —basada en comunicaciones automatizadas e inteligencia aplicada—, se ha logrado gestionar más de un millón de interacciones con transportistas, alcanzando tasas de entrega cercanas al 99,99%.
Este tipo de soluciones no solo mejoran la eficiencia operativa, sino que también impactan directamente en la experiencia de conductores y en la capacidad de anticipación de la operación.




