Carlos Hetzel, senior manager de Accenture Song Chile.
La adopción de inteligencia artificial en marketing y experiencia ya es una realidad que está avanzando a pasos agigantados, especialmente en áreas como segmentación avanzada, personalización de campañas y experiencia de cliente. No obstante, a medida que estas tecnologías se integran en las decisiones comerciales, también surge la interrogante: ¿cómo asegurar que su uso sea responsable, transparente y confiable para los usuarios?
El desarrollo de modelos de segmentación basados en IA depende cada vez más de grandes volúmenes de datos de comportamiento, contexto e intención. Estos datos permiten comprender mejor a los consumidores y ofrecer experiencias más relevantes.
No obstante, este avance tecnológico también implica nuevos desafíos para las organizaciones. La gobernanza de datos se vuelve un elemento central para asegurar que la información se utilice de manera adecuada, con criterios claros de privacidad, seguridad y uso ético. Esto implica establecer políticas de gestión de datos, controles sobre los modelos de inteligencia artificial y mecanismos que permitan explicar cómo se toman determinadas decisiones automatizadas.
El uso de first party data adquiere una relevancia creciente, ya que permite construir estrategias de personalización basadas en información obtenida directamente de la relación con el cliente. Cuando estos datos se gestionan bajo principios de transparencia y responsabilidad, no solo permiten mejorar la efectividad de las campañas, sino también fortalecer la confianza de los consumidores.
El verdadero valor de la inteligencia artificial en marketing no radica únicamente en su capacidad para optimizar resultados, sino en la posibilidad de hacerlo de forma responsable. Las organizaciones que logren combinar analítica avanzada con una sólida gobernanza de datos, estarán mejor preparadas para construir relaciones y experiencias más sostenibles y confiables con sus clientes en la era de la IA.





