Del dato a la acción: el verdadero valor de un programa Voice of the Customer

En los últimos años, muchas organizaciones han invertido en herramientas y encuestas para «escuchar» a sus clientes, convencidas de que la clave para mejorar la experiencia está en conocer qué opinan. Sin embargo, recopilar información no es sinónimo de gestionar la experiencia. La diferencia entre una empresa orientada al cliente y una verdaderamente centrada en él radica en su capacidad de accionar sobre lo que escucha. Y aquí es donde muchos programas Voice of the Customer (VoC) fallan: se quedan en la superficie del dato y no profundizan en el cambio.